Nuestro compromiso global es una obligación

Count A.W. von Faber-Castell

Los valores de cualquier negocio familiar bien gestionado deben incluir sostenibilidad, responsabilidad social y medioambiental y virtudes humanas como la tolerancia, la humildad y la honestidad. Mi tatarabuelo Lothar von Faber fue un empresario con gran compromiso social y sus descendientes hemos seguido su ejemplo como parte de nuestra tarea. La Carta Social firmada en el año 2000 prohíbe la discriminación y el trabajo infantil y protege a nuestros empleados frente a la explotación laboral. El acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al cual nos vincula la Carta Social, no es más que el pilar que debería regir cualquier negocio.

Afín de conseguir el éxito a largo plazo hay que pensar en términos de futuro. Para mí, como hombre de negocios, es fundamental no sacar provecho a costa de las generaciones futuras. Entre otras cosas, estoy creando fuentes sostenibles para que la producción de madera, nuestra materia prima más valiosa, no tenga un impacto negativo en la población o el medioambiente.

No me interesan los beneficios a corto plazo. Para un negocio que quiera tener éxito a largo plazo, la habilidad para generar un beneficio sostenible es absolutamente vital. Para mí, los negocios y la integridad van de la mano. El tipo de integridad que encarna valores como responsabilidad social y medioambiental, confianza, honestidad y justicia es totalmente compatible con la rentabilidad. Después de todo, sólo los negocios rentables pueden actuar con responsabilidad ecológica y social. Nuestra saneada situación financiera y el respeto de nuestros socios me da la confianza necesaria para saber que estamos en el buen camino.

Unterschrift Graf

Conde A.W. von Faber-Castell (Presidente del Grupo empresarial Faber-Castell)

 

Producción sostenible